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Científicos de los Urales confirmaron que el meteorito de Cheliábinsk cayó a la tierra después de una colisión cósmica

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© uraltourist.com

El bólido chocó con otro asteroide a una altitud de unos 40 kilómetros sobre la Tierra, y después de eso terminó en la atmósfera terrestre.

El lunes 15 de febrero, empleados del Museo Geológico de la Universidad Estatal de Minería de los Urales presentaron los resultados del estudio de fragmentos del meteorito de Cheliábinsk. Descubrieron que durante la caída, el cuerpo principal del meteorito estaba acompañado por un enjambre de pequeños fragmentos. Este hecho confirma la hipótesis de una colisión de un bólido con otro cuerpo celeste antes de su aparición en la atmósfera terrestre, informa el servicio de prensa de la Universidad Estatal de Minería de los Urales.

Según Dmitry Kleimenov, director del Museo Geológico de los Urales, la corteza que se derrite del meteorito es heterogénea. El primer tipo de material fundido, grueso y espeso, se formó durante el vuelo a través de la atmósfera. Y las virutas más delgadas aparecieron después de una explosión a una altitud de unos 40 kilómetros debido a la exposición a altas temperaturas.

“También podemos observar virutas frescas que no están cubiertas de costra derretida. Tal trituración repetida de pequeños fragmentos en la atmósfera permite a los científicos rastrear con más detalle el proceso de destrucción de pequeños meteoritos”, comentó Kleimenov.

Recordemos que un gran meteorito cayó el 15 de febrero de 2013 en el lago Chebarkul, región de Cheliábinsk. Al derrumbarse al caer, el cuerpo celeste extendió una serie de ondas de choque sobre el territorio de la región y regiones vecinas. Muchos edificios en Cheliábinsk resultaron dañados, en particular, los cristales de las ventanas se rompieron. Cerca de 2 mil personas resultaron heridas.

En honor al octavo aniversario de este evento, se inauguró una exposición en el Museo Geológico de los Urales, donde se presentan fragmentos del meteorito Cheliábinsk y otros meteoritos.