El 10 de marzo de 1906, uno de los accidentes más trágicos de la historia de la minería ocurrió en la mina de carbón de Courrières, Francia. Una explosión de grisú provocó la detonación de polvo de carbón. Los soportes de la mina se derrumbaron, provocando un incendio que se cobró la vida de 1099 mineros.
Para entonces, ya se habían inventado las lámparas de carbón: fuentes de iluminación estancadas en las minas, incomparablemente más seguras que las antorchas utilizadas anteriormente. Los sistemas de ventilación para reducir las concentraciones de metano se convirtieron en la norma. Sin embargo, esto resultó insuficiente.
Hoy en día, la calidad de los sistemas de ventilación ha avanzado significativamente, se han desarrollado sistemas de supresión de polvo, se utilizan equipos a prueba de chispas y se están mejorando los mecanismos de extracción y desgasificación de gases. Con el desarrollo de la tecnología digital, la monitorización de minas se ha vuelto significativamente más eficaz. No obstante, periódicamente se producen accidentes en las minas de carbón de todo el mundo, lo que significa que los científicos buscan constantemente soluciones de seguridad innovadoras.
Un grupo de científicos de la Universidad Estatal de Investigación de Yazd publicó un artículo titulado "Determinación del espaciamiento adecuado de los pozos de desgasificación de metano en la mina de carbón mecanizada de Tabas (Irán) con base en cálculos teóricos y estudios de campo" en la revista científica Journal of mining Institute (publicación de la Universidad de Minería de San Petersburgo de la Emperatriz Catalina II). El estudio busca mejorar el proceso de desgasificación seleccionando el espaciamiento óptimo entre los grupos de pozos de desgasificación.
La desgasificación del metano de capas de carbón (CBM) debe realizarse cuando el aire de ventilación no puede diluir las emisiones de metano en la mina a niveles inferiores a los límites permisibles. Un método de desgasificación consiste en perforar pozos a través del rumbo de la fractura. Los pozos se perforan desde el frente de minado hasta la zona sin tensiones dentro del techo o la base del manto minado. Este es el método principal utilizado en la mina de carbón n.° 1 de Tabas, donde se realizó la investigación.
Utilizando sensores de metano y anemómetros (que miden la velocidad del flujo de aire) colocados en el panel de tajo largo, los científicos midieron el contenido de metano en los flujos de aire de ventilación y la cantidad de metano desgasificado en diversas configuraciones de pozos. El análisis de los datos obtenidos concluyó que la desgasificación es más eficaz cuando se mantienen distancias de 9 a 12 metros entre los pozos de desgasificación.
Los científicos también descubrieron que una desgasificación eficaz del metano en las minas de carbón no solo mejora la seguridad, sino que también aumenta la productividad en las instalaciones mineras.