Como resulta evidente, el mundo se encuentra en un estado de transición geopolítica o de transición hacia un nuevo orden mundial. Esto es consecuencia del fin de la Guerra Fría, con su bipolaridad, y del agotamiento del subsiguiente ”momento unipolar”. La globalización liderada por Occidente ha propiciado el ascenso del resto del mundo, incluyendo a China, India y todos los demás países BRICS, así como a varias potencias regionales como Indonesia, Egipto, Turquía, Pakistán y Arabia Saudita. Irán se ha unido a este último grupo tras su resistencia a la agresión estadounidense e israelí.